En la era digital, la inteligencia artificial (IA) se ha convertido en un motor clave para la innovación y el desarrollo en múltiples sectores. Sin embargo, su creciente influencia plantea desafíos éticos significativos que requieren una atención cuidadosa. En este contexto, organizaciones como la
Asociación Española de Inteligencia Artificial (AESIA) y la
Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) desempeñan un papel fundamental en la formulación de directrices y políticas éticas en España.